Izel Girardi

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Izel Girardi

Mensaje  Izel Girardi el Miér 24 Nov 2010 - 20:47

░ IZEL KAHLAN GIRARDI ░




░ Datos personales ░



Nombre: IzelKahlan
Apellidos: Girardi Svein
Edad: 16 años
Linaje: Sangre Pura
Nacionalidad: Belga
Pareja: No tiene.


Descripción física: (podéis poner una foto en spoiler )
Es de estatura media alta, de más o menos 1.72, su figura es bastante estilizada y esbelta, tiene unas finas curvas que definen su cuerpo con naturalidad viendo así su figura tirando a ser bastante delgada. Su tez es de un color claro casi porcelana que destacan con el resto de su apariencia al tener un cabello negro azabache, pareciendo así Blancanieves. Su rostro es ovalado tirando a afilarse en la barbilla, unas cejas finas y oscuras que protegen a uno de los rasgos más destacados de ella, sus ojos, estos son grandes e impresionantes, de un color azul intenso o claro, según como lleve el día y la luz que le dé, las pestañas que en ellos tiene ayuda mucho a resaltar su mirada ya que parece que lleva delineador todo el tiempo, pero en realidad no lo lleva nunca. La nariz es pequeña y fina, normal para su gusto y sus labios son ni finos ni gruesos, son de lo más natural con un tono rosáceo y una textura carnosa que invita a besar a aquel que lo desee. Como bien dije antes, tiene una melena negra que le llega por media espalda, suele llevarlo al natural, liso, u ondulado según como se levante. Unas manos delicadas que confirman su apariencia de porcelana entre su color de piel y la delicadez de sus manos, a simple vista te puede parecer e incluso frágil.

La primera apariencia de Izel es enterada, elegante y de lo más extraña, pero después sonríe y todo eso desaparece de tu mente, su sonrisa es calida y suave, lo mejor que podrás ver de ella después de su corazón.

Suele vestir bastante conjuntada, simplemente porque su madre se lo inculcó así, igualmente le gusta llevar vaqueros, unas buenas botas, una camisa cualquiera y a donde le lleve el viento.

Descripción psicologica:
Izel es una joven a los que muchos definirían como extraña, solitaria, independiente, enterada y con una mala hebra que no se la quita nadie, aunque en verdad no sea así. Suele mantener mucho las apariencias para que ningún estudiante con aires de ser el mejor acabe delante de sus narices, porque sabe que si eso ocurre llegará un momento en el que acabará diciéndole un par de cosas y acabaría con algún que otro problema, no solo por el hecho de que las palabras no serían para nada bonitas si no que también perdería su reputación de solitaria, madura y completamente autosuficiente, de aquellas personas que ves y dices: Ella si que sabe ignorar al mundo. En realidad no es una persona que ignore el mundo, conoce hasta el más mínimo detalle de cualquier persona, se fija en todo lo que le rodea como si le fuese la vida en ello, se queda en una esquina leyendo y a la vez observa a todos aquellos que pasan por delante, no es demasiado difícil enterarse de los chismes, siempre acaban recorriendo toda el colegio sin esfuerzo alguno, las noticias vuelan y nunca mejor dicho. Aunque muchas personas crean que es demasiado fría, calculadora y que con esos enormes ojos azules de miedo ella no lo cree así y los que la llegan a querer tampoco, suele ser dulce, paciente y completamente comprensible, escucha a cualquier persona incluso sin que ésta la conozca antes, Izel puede saber de ella pero ella de Izel no, le da igual, se queda y la escucha, intenta animarla y consigue que salga adelante con algunas palabras de animo, le resulta interesante observar dichos comportamientos en las jóvenes, ver como se amargan por un amor que saben perfectamente que no será correspondido, se apena de ellas por no saber mirar adelante con una sonrisa y pasar página como en un buen libro, no, ellas siguen y siguen en la misma página , una y otra vez… Las mentiras son algo que detesta, la hipocresía y el engaño también, al no ser ingenua lo ve a la legua y le hace hervir como agua en un caldero, las personas que no se dan cuenta y no pueden defenderse porque finalmente se inventan una excusa tan creíble que siguen adelante con quien sea, amigas, parejas, familiares… ¿Por qué no abren los ojos? ¿Por qué no se dan cuenta del gran engaño que están viviendo? Eso es lo que Izel se pregunta siempre. Al contrario de todas las mentiras, ella es una persona a la cual no le gusta mentir, si tiene que hacerlo para salvar a alguien de la muerte más atroz del mundo vale, sino, no., ella te lo dirá todo a la cara, no se calla nada, si piensa que eres fea lo dirá, si piensa que eres un engreído sin corazón lo mismo, es cuestión de asimilar lo que te diga y punto.

Jamás podrás tocar a Izel, si lo haces no sé donde podrás acabar, tiene muy mal carácter cuando se enfada, es posible que no grite y que te diga lo que piensa muy tranquilamente, pero después se puede vengar como cualquier otra persona que jamás creíste que fuera posible hacer algo semejante, es algo que muy pocos saben pero que muchos deberían saber, en el momento que entres en su vida cuidado, mejor ser su amiga que su enemiga, no vale la pena intentar estar contra ella, el que es listo sabe que saldrá perdiendo. Lo mismo ocurre con sus seres queridos, amigos u otras personas cercanas a ella, a las que ella aprecie más que a nada en el mundo, los defendera a capa y espada, si es necesario morir, morirá.

Historia:
Mi infancia fue demasiado feliz y bonita como para ser verdad, se vivió todo al instante, todo era maravilloso, mis padres se querían y todo aquel que nos veía decía que eramos la familia más preciosa del mundo. Yo nací en Bélgica, concretamente en Bruselas en el seno de una familia bastante adinerada con buena educación y un gran amor que aportar a la familia, fui la segunda en nacer y completamente una sorpresa, mis padres estaban muy contentos con Agnes. Según mis padre tuve que ser concebida en uno de esos días ardientes de verano en los que nada importaba y por ese motivo me pusieron el nombre que hoy en día estoy orgullosa de aportar "Izel" -única-.

Los años pasaron y pasaron sin que yo sintiese el más mínimo atisbo de tristeza, dolor o perdida, era increíble que se pudiera ser más feliz de lo que yo lo era entonces, pero eso empezó a cambiar con la llegada de Roger Lenoir, un apuesto hombre de cabellos rubios cual rayos de sol pero con una cara que parecía de cartón, su expresión no daba buena espina, tenía una mirada fría y odiosa, como si desease crear conflicto en mí casa, en mí familia. Mi hermana en aquellos tiempos estaba en Hogwarts como la mayoría de los años, ella me sacaba cuatro años de edad por lo que cursaba su 5º curso creo recordar. Mis padres no estaban tampoco muy contentos, pero jamás supe quien era, sólo sé que llevó a mi familia al más puro infierno, eso fue lo que hizo que yo cambiase y me diera cuenta de la verdad de la vida, de lo que mis padres me querían proteger.

Cumplí 10 años una mañana de Abril de lo más bonita y despejada, había decidido ir a dar un paseo aquel día para coger algunas frutas por el camino, feliz y con mi cestita de frutas, que entre ellas destacaban las fresas, entré en casa, pero mí casa no parecía la misma. Fui adentrándome en ella con sumo sigilo observando cada detalle, el silencio inundaba el lugar, la penunbra era más que evidente y mis ojos no podían visualizar nada más allá de las escaleras de la recepción. Sentí como mi corazón empezaba a latir más rápido que de costumbre, un sentimiento que jamás había llegado a experimentar pero el cual conocía a la perfección por los libros se estaba apoderando de mí, el miedo. Sin percatarme de ello unas manos me taparon la boca desde atrás y me agarró con fuerza los brazos, no podía moverme, estaba completamente inmovilizada, intentaba gritar pero tampoco podía, mi corazón se aceleraba cada vez con más intensidad. Mis piernas se elevaron del suelo al ser agarrada por el susodicho y llevada en volandas en sus brazos, pataleaba y pataleaba sin resultado alguno, era horrible la impotencia que podía llegar a sentir en aquel momento.

LLegamos al sótano de la casa, allí se encontraban mis padres atados en las sillas con las bocas vendadas, no podían hablar, no podían moverse. Mi madre se encontraba sentada con las piernas llena de moratones, despelujada, con el rimmel corrido por las lágrimas que descendían de sus preciosos ojos azules, el vestido estaba completamente rajado y abierto por la entrepierna; al verla así solo se me vino una cosa en mente y no quería imaginármelo, no quería pensar que había ocurrido eso, no podía llegar a creer eso, no podía, era incapaz; pero mi padre no era mucho menos, él estaba en las mismas condiciones que mi madre, con la ropa rajada, moratones por todo el cuerpo, sangre en el labio, el ojo morado, estaban destrozados, pero la mirada de mi padre hacia mi madre cuando me vieron entrar fue de puro terror, intentaron gritar pidiendo súplica, una súplica que nunca fue correspondida. El hombre que aún no había conseguido ver me sentó en otra silla en frente de mis padres, me vendó la boca y me ató al igual que a ellos, éste empezó a andar por la habitación hasta que pude verle el rostro, Roger. Con paso lento comenzó a hablar:

- Uno de vosotros hablará y si no todos morirán -La cara de mis padres era de sufrimiento, terror y tristeza, no sabían de que hablaba pero también sabían que tendrían que decir algo, tarde o temprano para salvar sus vidas. Roger le arrancó de cuajo la tira de espadadrapo a mi padre para que hablase, llevaba una pistola en la pierna derecha.

- No sabemos lo que buscas -Respondió mi padre.

- Respuesta incorrecta -Respondió Roger pegándole un tiro a mi padre.

Los gritos ahogados de mi madre y mios pudieron oírse en la otra punta de Bruselas incluso estando amordazadas. Mi corazón se había roto en mil pedazos, las lágrimas descendían como lluvia bajo mis ojos, apretaba los labios intentando contenerme, debía ser fuerte por mí madre, ambas estábamos observando como la persona a la que más amábamos en el mundo yacía en una silla con un tiró en la cabeza. Jamás podría describir como me sentí en ese momento, dolor, rabia, ira, tristeza, impotencia, no sabía que hacer, mi madre lloraba sin parar mirando el cuerpo sin vida de mi padre, pero yo ya no pensaba en él pensaba en ella, lo más seguro es que le tocaría a ella. Roger reía al vernos llorar y finalmente se inclunó hacia mi madre tocándola sutilmente por el mentón como si la intentase seducir, mi madre le pegó un cabezazo en la frente y esté la agarró por el pelo mirándola a los ojos. Estaba más asustada que nunca, no podía estar contemplando aquella escena, sólo deseaba que mi madre saliese con vida de ese horrible sótano.

- ¿Dónde reside el secreto de esta casa? - Preguntó una vez más arrancándole ahora la tira a ella-

Mi madre se quedó en silencio llorando e intentando darle una respuesta coherente, pero lo único que hizo fue mirarme como si me pidiese perdón, entonces lo comprendí, no podía decirle nada, no podía salir con vida de allí, mi madre moriría como mi padre, protegiendo un secreto que ni yo conocía, protegiendo algo que no existía para mí. Mi mirada fue como si le dijese que no lo hiciera que no... Pero ella lo tenía claro y lo haría, miré al suelo cerrando los ojos para no ver lo que ocurriría acontinuación, no podía parar de llorar, estaba a punto de escuchar como mataban a mí madre. Entonces escuche...

- El secreto jamás lo tendrás, tus ojos no son capaces de verlo y por ello jamás lo verás -Mi madre sabía lo que ocurriría- Izel se dice que un gato tiene siete vidas, recuérdalo.

- ¡respuesta incorrecta! - Le pegó un tiró.

El sonido de la bala atravesando el cráneo de mis padres sería lo más horrible que podría haber escuchado, pero mi mente estaba pensativa en las últimas palabras de mi madre "Se dice que un gato tiene siete vidas, recuércalo" No entendía que quería decir ahora tenía que preocuparme por otra cosa. Roger empezó a moverse alrededor de mí con la pístola en la mano, jugando con ella como si fuera un juguete, me miró y me tiró de los pelos para que pudiese alzar la cabeza para contemplar a mis padres sin vida en el suelo cubiertos de sangre. Los miré con seriedad y dolor dentro de mí, intentaba seguir firme ante la situación, no quería que sintiese que era débil.

- ¿Te gusta? Pues es lo que pasará contigo si no me dices donde está, pero antes vamos a jugar un poco - Su voz me atormentaba cada vez más y sus últimas palabras me hicieron temblar ¿Jugar a qué? Recordé a mi madre cuando me la encontré con el vestido rajado por la entrepierna y pensé en que si me haría lo mismo.

Se sentó encima de mí riendo como un poseso, me tomó de la cara y me quitó la venda de la boca, me miró con deseo y lujuría como si fuera una prostituta más a la que acudir, me retiró el pelo de la cara acariciandómelo. Estaba asustada, no podía negar ese hecho, las lágrimas descendían lentamente porque no podía contenerlas, ya no podía más, iba a ser violada delante de los cuerpos de mis padres sin vida sin haber podido hacer nada. Cerré los ojos para no tener que sufrir aún más, pero Roger no me dejó.
- ¡Abrelos! ¡Abrelos!

Ya lloraba sin cesar como un bebé, abrí los ojos como pude mientras él empezó a manosear mi cuerpo, los hombros retirando poco a poco los tirantes de mi vestido, mis pechos, mi vientre...todo. Estaba amarrada, no podía defenderme, estaba indefensa, dolida, mal.

- Feliz cumpleaños preciosa -Me dijo finalmente antes de posar sus labios junto a los míos inténtando introducir su lengua en mi boca.

La imagen de mis padres allí sin vida volvió a aparecer, muriendo queriendo salvar algo, algo muy importante para ellos, y yo iba a conseguir que eso hubiera merecido la pena, que sus muertes no fueran en vano. Cuando éste intentó besarme le mordí el labio haciendo que sangrara, le miré con odio dejando de llorar y él me pegó una torta, mi cara giró a la derecha y mi odio aumentó, Roger salió a coger agua para su labio y yo me fui cabreándome más, y más hasta que mis ojos empezaron a ponerse color ambar, tenía una mirada felina, entonces recordé "Los gatos tienen siete vidas" Con un dolor atroz fui convirtiéndome en un gato negro como la noche y ágil como las ardillas. Podía andar a cuatro patas, miré a mis padres por última vez y sorteé toda la casa hasta poder salir de ella, algún día llegaría a vengarme de ese hombre aunque me costase la vida, en ese momento tenía que sobrevivir.

Pasó un tiempo hasta que me dieron la oportunidad de entrar en Hogwarts, yo acepté encantada, tenía que cambiar de aires, me había quedado huérfana y no tenía lugar a donde ir, así que eso fue mi salvación. Entré en la academia bien, mi cara no mostraba indicios de nada de lo que me había ocurrido, nadie sabía lo que me había ocurrido exceptuando el personal más importante de Hogwarts y mi hermana, ésta solo sabía que nuestros padres habían muerto, no le legué a contar nada más, de resto nadie, no sentía la suficiente confianza como para contárselo a nadie, o quizás algún día pueda encontrarlo, quién sabía, lo único que en mi cabeza rondaba día tras día era la palabra, venganza. Desde ese día mi cumpleaños es un día cualquiera.

Tú mejor y peor recuerdos:
Peor: La muerte de mis padres.
Mejor: Cuando llegué a Hogwarts.
Lo que mas deseas en la vida:
Ser Feliz.



░ Datos familiares ░


Padre: Lionel Girardi
Madre: Katsa Svein
Hermanos: Ninguno
Otros:



░ Datos del colegio ░


Casa a la que perteneces en Hogwarts: Gryffindor
Curso: 6º Curso
Varita: Madera de Sauce Llorón, 35 centímetros, núcleo de cabello de Thestral. Perfecta para Defensa Contra las Artes Oscuras y Hechizos complicados.
Patronus: Dragón Colacuerno Húngaro
Mascotas: Una gata persa negra llamada Georgia
Clase preferida: Pociones


Izel Girardi
Alumno de 6º

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Re: Izel Girardi

Mensaje  Ministerio el Miér 24 Nov 2010 - 23:18

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